lunes, 26 de enero de 2026

Predestinado para Cuestionarme la Predestinación - Definiciones Parte 37: La Elección Parte 7

Continuamos viendo el uso de las palabras elección, escoger y elegir en el NT para ver si se refieren a la elección calvinista o a una elección temporal para una función o condición.

El siguiente pasaje es1 Pedro 1:2 "elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas." Aquí tenemos dos palabras favoritas de los que necesitan la predestinación cargada con un único significado que hay que aplicarlo a todo texto en donde se encuentren. “Elegidos” solo puede significar los elegidos para salvación o perdición que Dios escogió salvar o condenar desde antes de la fundación del mundo por “su beneplácito” o por “su sabiduría inescrutable”. Recuerden que para ellos, todo ocurre por el decreto de Dios. Y por la misma razón que no sabemos por qué Dios creó la luz y las tinieblas, tampoco sabemos por qué escogió a unos y a otros no y no se te debe ocurrir saberlo pues eso es señal de rebeldía y de que no eres escogido para salvarte pues a los que Dios escogió para salvar les provee la necesaria castración intelectual para que no cuestionen la inescrutable sabiduría de Dios.

Presciencia significa (para ellos), que Dios conoce de antemano a los que se van a salvar. Desde Agustín hasta Calvino y los reformadores, como partieron del paradigma creado por el concepto del destino, pues elaboraron o definieron “que como ya Dios sabía quienes le iban a servir y quienes no, los eligió para que aceptaran a Cristo”. Después de Calvino “ajustaron” la teología y descartaron el que “si Dios sabía” a que Dios decretó todo lo que iba a acontecer y por eso lo conoce de antemano”.

En base a eso 1 Ped. 1:2 se lee como “elegidos según el decreto de Dios, para ser santificados en el Espíritu, y obedecer y se rociados con la sangre de Cristo”. El primer problema es el mismo que vimos en 2 Tes. 2:13 en la sección pasada. Y es que no dice “para” sino que dice “en”. “En” significa “dentro”, nunca “para”. Es distinto al día que vimos en la sección anterior. “En” esa posición. Fijo. “Día” es de donde se traduce “mediante” y “por medio”. Es instrumentalidad. El mecanismo o causa de la acción. “En” es en dónde ocurre la acción. Tampoco es “eis”    que implica dirección o propósito y que se traduce ‘para’.

Así que esa elección ocurre solamente dentro de la santificación y por extensión los mecanismos de esa santificación que son la obediencia y “ser rociados con la sangre”.

El segundo problema que vemos es que como Pedro no estaba muy entrenado en la predestinación dijo que esa elección es “según la presciencia”, describiéndola así ocurriendo después de o por causa de la presciencia, y eso pues como que no cuadra con el decreto según el cual Dios eligió primero y por eso conoce de antemano.

Ahora veamos el contexto inmediato a ver si encontramos algo que sugiere que Pedro estaba hablando de elección calvinista. "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero." 1:3-5

Cuando dice que “nos hizo renacer para una esperanza viva”, los calvinistas inmediatamente alegan que eso prueba su doctrina de la regeneración que antecede a la fe. Bueno, si se hubiera quedado ahí pues eso es lo que se concluye. El problema es que continúa diciendo que ese renacer fue por la resurrección de Cristo para una herencia en los cielos (futura), y que somos guardados por el poder de Dios para alcanzar esa salvación preparada para ser manifestada (futuro) y todo eso mediante la fe. Así que ese renacer no se refiere a renacer para creer en el perdón de pecados en la conversión o el arrepentimiento, y participar de la salvación en esta vida, como proponen los calvinistas, si no en renacer para tener una salvación en el futuro distinta a la salvación en medio de sufrimientos y persecución que tenemos ahora. Eso es lo que va a describir en los siguientes versos. Y el poder de Dios nos guarda para eso pero es “mediante la fe”. en otras palabras, condiciona el alcanzar esa salvación futura a tener la fe. La esperanza es viva porque la garantiza la resurrección de Cristo. Luego que describe lo que están pasando, en el 9 dice: "obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas." En otras palabras, la fe antecede la salvación, no al revés. Según el calvinismo, Dios te salva en la elección, luego te regenera para que creas y de ahí adquieres los demás beneficios.

En el 10 parece calvinismo: "Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación," 1:10. El calvinista lee “que ustedes fueron destinados para recibir esta gracia”. El problema es que esa palabra destinados no está en el texto. Nuestro hermano calvinista Casiodoro de Reina quiso ayudarnos a entender la predestinación añadiéndola. El texto dice: “la gracia para vosotros”. Hasta ahora no hemos visto que “vosotros” hayan sido predestinados. Vosotros son los que tienen fe.

Luego del 13 al 21 hay una lista de deberes (al igual que en Fil. Cap. 1 y 2, vayan a la Parte 1) para alcanzar lo prometido.

"Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios." 1:13- 21

Continua hablando de obtener algo futuro cuando habla de “la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado”. Entonces habla de la obediencia en el 14 y ser santos en el 15 y 16. En el 17 “conducíos en temor”, de lo mismo que habla en Fil. 2:12. En el 18, dice que fuimos rescatados no por la elección desde antes de la fundación del mundo sino con la sangre y sabemos que por todo el NT nos vienen diciendo que por fe en esa sangre es que nos salvamos. No porque fuimos elegidos para salvarnos o elegidos para creer en esa sangre.

En el 20, otra vez, esa palabra destinada fue otro favor que nos hizo el hermano Casiodoro para ayudarnos a entender la predestinación. La palabra es “proegnosmenou” que viene de “proginosko” (Strong’s 4267), que significa conocer de antemano y ya les di varios ejemplos en la Parte 19 en donde pre-conocimiento no significa destino. Claro no hay ningún problema con que el Cordero fuera inmolado desde antes de la fundación del mundo. Nunca he dicho que Dios no predestina. Lo que cuestiono es que Dios haya predestinado la salvación de nadie. Cuando dice que fue manifestado en los postreros tiempos, eso establece que Dios decidió hacer cosas desde antes, pero las ejecuta en el tiempo.

En el 21, cuando dice “mediante el cual creéis”, no se refiere a que Cristo nos hace creer. Se refiere a que él es la causa o el objeto de nuestra fe. ¿Cómo lo sé? En el griego dice “ustedes creen” y ese creen es la acción de ustedes no de Cristo. Además, cuando continúa “para que vuestra fe y esperanza sean en Dios”, deja claro qué o quién debe ser el objeto de la fe. Fe en la persona o creencia incorrecta no salva. Es fe en lo que Dios ha provisto para que creamos.

Por lo tanto del 13 al 21 no vemos predestinación calvinista. Vemos deberes; creer, ser obedientes, ser santos. Vamos al 22. "Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;" Cuando el calvinista lee esto, no le llama la atención a menos que relacione al Espíritu como el agente que te lleva a obedecer a la verdad. El problema con eso es que en ningún sitio dice que el Espíritu hace obedecer a nadie. Como veremos ya mismo la obediencia es función de la persona. El Espíritu “convencerá al mundo de pecado” no los convencerá de que se arrepientan. Aquí el Espíritu es el agente que te enseña la verdad. “Tomará de lo mío y os lo hará saber”, el Espíritu te enseña la verdad, tú la obedeces y se purifica tu alma.

Hasta aquí vemos que el contexto inmediato no provee para establecer que Pedro era calvinista. Cuando vemos ahora los otros elementos en el verso 1:2 a la luz del resto de la palabra, podemos ver que esa elección según la presciencia, no se refiere a la elección calvinista. Nos quedamos después de examinar el verso 2 en que esa elección ocurre solamente dentro de la santificación y por extensión los mecanismos de esa santificación que son la obediencia y “ser rociados con la sangre”.

¿Cómo ocurre esa santificación? Vimos en 2 Tes. 2:13 (Parte 36), que la santificación es previa a la elección. En otros textos vemos que la santificación no depende de elección alguna. "En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre." HEBREOS 10:10

Aquí dice que la santificación es mediante la “ofrenda del cuerpo de Jesucristo”, no por elección alguna. De hecho, la palabra escoger aparece una sola vez en el cap. 11: 25 y es refiriéndose a Moisés que escogió sufrir con el pueblo. Elección y elegir no aparecen en Hebreos. Volviendo al 10, el medio o causa de la santificación es la ofrenda, pero añade otra condición para participar “en esa voluntad”. ¿A qué se refiere? Veamos el verso anterior.  "y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último." 10:9 O sea, que cuando dice en el 10 “en esa voluntad” se refiere a querer hacer la voluntad de Dios por la persona.

Veamos más. "porque os es necesaria la paciencia para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa." 10:36 Según entiendo, sin obediencia no obtengo la promesa. Esto me suena más a mí a el “pagar el precio” de los legalistas que a la perseverancia de los santos calvinistas o a la confirmación de seguridad de los salvo siempre salvos.

Hasta aquí necesitamos obediencia para santificarnos y para obtener la promesa.

¿Para qué más necesitamos la obediencia? Acabamos de ver que la santificación ocurre mediante el Espíritu. La obediencia nos da acceso al Espíritu. "Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen." HECHOS 5:32

"y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre;” ROMANOS 1:5 El evangelio es para ser obedecido. "Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?" 10:16       "Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras," 15:18          "pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe," 16:26

Vemos que el evangelio es para ser obedecido una vez escuchado. Nada de que Dios elige a los que van a escuchar o a obedecer. Dios eligió a los apóstoles para llevarlo, y al Espíritu para convencerlos de pecado. Pero no quien va a obedecer.

¿A quién le toca obedecer? "pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego;" Rom. 2:8-10 Aquí el obedecer se le atribuye a los humanos no a Dios.

"Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia." 6:17-18 Aquí ese “erais esclavos” es activo; ellos hacen la acción. Ese “obedecido de corazón” está en activo; ellos obedecieron. Ahora el “fuisteis entregados” está en pasivo pues ellos no se proveyeron la doctrina a la que obedecieron, eso lo proveyó Dios a ellos. El “libertados del pecado”, está en pasivo pues ellos no se podían libertar por sí mismos, tenía Dios que libertarlos. Y el “vinisteis a ser siervos”, también está en pasivo pues se convierten en esclavos del Señor al que escogen servir.  "Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna." 6:22 Y aquí nos vuelven a traer a la santificación como resultado de la obediencia, hasta Cristo tuvo que usarla para lograr la salvación nuestra.       

"Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;" HEBREOS 5:8-9 Y aquí vuelven a conectarnos salvación con obediencia, no con elección.

¿Qué otro elemento encontramos para obtener la santificación?

"Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?" Heb. 9:13-14 En otras palabras, si la sangre de los sacrificios purificaba la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo purifica nuestras almas? Ya vimos en 1 Ped. 1:22 que la obediencia purifica. Así que puedo relacionar purificación con santificación pues ambas son producto de la obediencia. Allá vimos mediante el Espíritu y aquí también."

¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?" 10:29  Parece que la santificación viene por la sangre. Volviendo a 1 Pedro 1:2, somos elegidos no para salvarnos. Somos elegidos una vez hemos creído la verdad, aceptamos la sangre de Cristo y decidimos obedecer al evangelio.

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