martes, 24 de marzo de 2020

Predestinado para Cuestionarme la Predestinación - Definiciones Parte 18: ¿Cómo Berkhof construyó sus definiciones? Parte 3


En esta sección continuamos con Berkhof. Nos habíamos quedado en su construcción del concepto del decreto. Vimos en la sección 17, como introdujo el decreto para solucionar el problema de “el conocimiento anticipado que Dios tiene de las libres acciones de los hombres”. Allí expuse cómo y por qué no lo resuelve y él mismo dice; “Verdaderamente, no permite negar ninguno de los términos del problema”. “Aquí tenemos que hacer frente a un problema que no podemos resolver en forma completa, aunque sí, es posible aproximamos a una solución.” Claro, él se consuela diciendo: “Esto soluciona el problema, hasta donde concierne a la presciencia de Dios”. Ahí mismo se da cuenta que siguen los problemas con su decreto como solución al problema. “Pero ahora: surge la pregunta: ¿Es consistente la predeterminación de las cosas con la voluntad libre del hombre? Contestamos que ciertamente no lo es, si la voluntad libre se considera como indiferencia (arbitrariedad); pero este concepto de la libertad del hombre es infundado. La voluntad del hombre no es algo completamente indeterminado, algo que cuelga en el aire y que puede ser mecido arbitrariamente en cualquiera dirección. Es, más bien, algo enraizado en nuestra verdadera naturaleza, conectado con nuestros más profundos instintos y emociones, y determinado por nuestras razones intelectuales y por nuestro carácter genuino. Y si concebimos nuestra libertad humana como lubentia rationalis (la propia determinación razonable), entonces no tenemos suficiente garantía para decir que esa libertad humana es inconsistente con la presciencia divina.”

Cuando vemos la primera pregunta, nos damos cuenta de que se admite que hay un problema con el decreto y la libre voluntad. Pero ya se deja claro que hay predeterminación y destino y futuro pues ésa es la solución que ya dio en el párrafo anterior. Cuando dice que no es consistente la predeterminación con la libre voluntad es porque la definición de libre que todos tenemos es la causa de la inconsistencia. Entonces procede a suplirnos de su definición de libertad para terminar la inconsistencia. “sí concebimos nuestra libertad humana como lubentia rationalis (la propia determinación razonable), entonces no tenemos suficiente garantía para decir que esa libertad humana es inconsistente con la presciencia divina.” Vemos desde Agustín, que se define la libertad del hombre como libertad solo para pecar. Eso es un disparate pues la libertad para que sea libertad tiene que tener por lo menos dos opciones para escoger. Si no, es esclavitud, coerción o imposición. Cuando habla aquí de “la determinación razonable” se refiere a la definición elaborada por los que necesitan la predestinación de que el hombre es solo libre para escoger entre dos cosas malas, entre Coca-Cola y Pepsi, pero no es capaz entre creer y aceptar la oferta de Dios o no creerla y no aceptarla. Recuerden que desde Agustín ellos vienen definiendo que, en la Caída, el hombre quedó incapaz de decidir, creer, desear o querer hacer la voluntad de Dios. Berkhof toma el batón en donde lo dejó Calvino y nos descarta el concepto de voluntad y libre albedrío que tenemos y que la Biblia describe. Así que para que la libertad humana sea consistente con la presciencia divina y por lo tanto con el decreto, hay que definirla dentro de los límites que el calvinismo establece, entiéndase, la depravación total. Veamos como Berkhof refuerza su definición.

Dice el Dr. Orr: "Existe una solución a este problema, aunque nuestras mentes no pueden comprenderla. Esa solución en parte, probablemente, consiste, no en negar la libertad, sino en un concepto revisado de la libertad. Porque la libertad, después de todo, no es arbitrariedad. Hay, en toda acción racional, un por qué para actuar una razón que decide la acción. El hombre verdaderamente libre no es el dudoso e indefinido, sino aquel que hayamos digno de fiar. En resumen, la libertad tiene sus leyes espirituales y la Mente Omnisciente las conoce bien. Pero tenemos que reconocer que todavía queda un elemento de misterio."

Hay una solución (porque reconoce que hay un problema), pero como no la vas a poder comprender, pues tu mente caída la va a cuestionar,  “acepta mi solución que es ‘acepta’ la definición de libertad que te voy a dar”.       Esa solución en parte, probablemente, consiste, no en negar la libertad, sino en un concepto revisado de la libertad.” Ese concepto revisado es el de que el hombre es solo libre para pecar y su voluntad no es capaz de creer, querer o desear algo de Dios. Aun así este señor Orr es más honesto que muchos calvinistas y dice: “pero tenemos que reconocer que todavía queda un elemento de misterio." El misterio no existe si aceptamos que esclavitud del pecado no significa incapacidad de escoger, desear o querer la oferta de salvación que Dios hace a toda criatura.

Berkhof termina esta parte diciendo cómo otros fallan en reconciliar el problema y por qué solo el decreto debe ser la alternativa.  Los teólogos jesuitas, luteranos y arminianos sugirieron la llamada scientia media, como una solución al problema. El nombre mismo señala que ocupa una posición media entre ambos conocimientos de Dios, el necesario y el libre. Difiere del primero en que su objeto no lo constituyen todas las cosas posibles, sino una clase especial de cosas actualmente futuras; y del segundo, en que su base no es el propósito eterno de Dios, sino la libre acción de las criaturas, como algo sencillamente ya previsto. Dice Dabney que se le llama mediato "porque se supone que Dios no llega a ella directamente para realizarla por medio del conocimiento de su propio propósito; sino indirectamente por medio de su infinito conocimiento de la manera en que actuarán las contingentes causas segundas bajo determinadas circunstancias externas, previstas o producidas por Dios." Pero esta scientia media tampoco soluciona el problema. Intenta reconciliar dos cosas que lógicamente se excluyen una a la otra, es decir, libertad de acción en el sentido pelagiano, y una cierta presciencia de tal acción. Las acciones que de ningún modo son determinadas, ni directa, ni indirectamente por Dios, sino que dependen completamente de la voluntad arbitraria del hombre, difícilmente pueden ser objeto de la divina presciencia. Todavía más, resulta objetable, porque hace que el conocimiento divino dependa de la elección del hombre; tácitamente anula la certidumbre del conocimiento de los eventos futuros, y de esta manera, implícitamente niega la omnisciencia de Dios. Contradice, además, pasajes de la Escritura como los siguientes: Hechos 2: 23; Romanos 9: 16; Efesios 1: 11; Filipenses 2: 13

Vemos que cuando habla de los otros teólogos, no se percata que todos creen en la predestinación, y por lo tanto en el destino y el futuro y por lo tanto se generan las mismas preguntas y contradicciones inevitables al partir de esas premisas. Las acciones por más libres que las llamemos, si ya están predeterminadas a ocurrir, Dios solo las puede conocer porque ya las decretó para que ocurrieran, pero insisten en llamarlas libres e insisten en que Dios no es responsable por esas acciones. Las premisas los llevan a establecer que si las acciones son verdaderamente libres no pueden ser conocidas de antemano por Dios. “Las acciones que de ningún modo son determinadas, ni directa, ni indirectamente por Dios, sino que dependen completamente de la voluntad arbitraria del hombre, difícilmente pueden ser objeto de la divina presciencia.”  O sea, el Dios de esos teólogos no es capaz de conocer de antemano todas las posibles acciones y resultados de las criaturas. Solo es capaz de conocer la única acción que ya ha determinado que hagan. Y a eso yo tengo que llamarle libre acción de las criaturas, y presciencia de parte de Dios. Pero para ayudarme a entenderlo me da unos pasajes de la Escritura.

"a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole;" HECHOS 2: 23

"Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia."  ROMANOS 9:16

"En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad," EFESIOS 1:11

"porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad." FILIPENSES 2:13

El primer pasaje dice que Jesús fue crucificado y eso fue por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios. Por lo tanto y aunque ahí no lo dice, yo tengo que ver en ese pasaje que todas las acciones de los hombres ocurren por su determinado consejo y anticipado conocimiento. En el segundo de Romanos, no está describiendo todas las acciones de Dios. Está explicando por qué si los israelitas son elegidos no se están salvando y dentro de eso está explicando por qué los eligió. Y su elección no depende de ningún mérito en particular o acción alguna de los israelitas para ganarse esa elección. Ya viene desde el principio de la carta diciendo que la salvación es en Cristo, por la fe, no por la elección arbitraria de Dios en escoger a algunos y a otros no para que aceptaran a Cristo. En el cap. 9 no está explicando la salvación. Tampoco está explicando que el decreto de Dios es el que hace que todo ocurra como ocurre. Los que necesitan la predestinación necesitan hacernos creer que ese pasaje dice eso.

En el de Filipenses ya en la sección 1 hable de él, pero vamos a repasarlo. Fil 2.13, Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad, los que necesitan la predestinación lo van a usar para probarte que tus decisiones son dictadas por Dios. Para no hacer aquí toda la exégesis de Filipenses, vayan a 1:6 en donde dice que es “la buena obra” y no “la salvación”, y luego en el 9 pide en oración el que “vuestro amor abunde más y más en ciencia y todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo.”. Está hablando no de la salvación sino del proceso en donde Dios y ustedes actúan para completar lo que Dios quiere en uds. para el día de Cristo. En el 27 da una lista de tareas; “comportéis, estáis firmes, combatiendo” y esto es indicio de salvación, no la causa de la salvación, y al decir que esto es de Dios, no es la salvación sino el que por uds. estar haciendo, enfrenten oposición. En el 29 cuando dice “es concedido, no solo que creáis en él”, no es que Dios te hace creer.  Dios proveyó a Cristo que es el autor de la fe, la causa de que creáis, pero no solo es la causa de que creáis, sino que también es la causa de que padezcáis por él. En el cap. 2 del 1-4 hay otra lista de deberes y luego pasa a describir que de la misma manera que Cristo se humilló y obedeció hasta alcanzar el propósito, de la misma manera uds. perseveren hasta que logren el resultado. En el 12 reafirma “como han obedecido aun en mi ausencia, ocupaos en las listas para completar el proceso “con temor y temblor”; no de perder la salvación, que no es tema en la carta, sino en el proceso. Entonces viene el 13, “Dios produce el querer como el hacer”; no el arrepentirse y creer para salvarse como los calvinistas quieren usar este texto, Dios produce en los salvos el querer y hacer todo eso en lo que se tienen que ocupar para completar el proceso para el día de Cristo. Y en el 14 sigue la lista. En el 15 nos da la meta. “ser irreprensibles y sencillos, sin mancha. La meta no es salvarnos. Ya eso se logró en Cristo.  Si se salvan o se pierden no es el tema de la carta. Es si van a lograr en Cristo todo lo que él ha propuesto para los salvos. El 13 no tiene nada que ver con que si Dios pone o no pone el deseo de salvarse en los perdidos o elegidos o en el que sea.

El de Efesios ya hice la exegesis en la sección anterior. Así que, en esta sección de Berkhof, el prepara el camino para que cuando presente el decreto lo aceptemos como obvio.

¿Como Berkhof nos introduce la doctrina del Decreto?

“La teología reformada insiste en la soberanía de Dios en virtud de la cual él ha determinado soberanamente desde la eternidad todo lo que tiene que acontecer y ejecuta su soberana voluntad en toda su creación, tanto la natural como la espiritual, de acuerdo con su plan determinado. Esta teología concuerda plenamente con Pablo cuando dice que Dios "hace todas las cosas según el consejo de su voluntad", Ef. 1: 11. Esa es la razón perfectamente natural para que al pasar de la discusión del Ser de Dios a la de las obras de Dios comencemos con un estudio de los decretos divinos. Este es el único método teológico adecuado.” Aunque ya vimos que Pablo no está hablando de como Dios está haciendo que todo ocurra, los que necesitan la predestinación quieren que siempre entendamos que Pablo en ese texto nos está dejando establecido que el decreto es la explicación de todo lo que ocurre. Luego pasa a explicar por qué las otras teologías fallan en no darle la importancia a los decretos que solo la teología reformada le da y por eso es la más adecuada.
Luego pasa a enumerar los términos usados en la Escritura para la palabra decreto. Va a citar las palabras etsá (Strong’s 6098) que se traduce consejo en Job 38:2, sod (Strong’s 5475) que se traduce secreto en Jer. 23:18, mezimmah (Strong’s 2161) de la raiz zamman que se traduce pensar en Jer. 4:28, kjafets (Strong’s 2656) que se traduce voluntad en Isaías 53.10 y agradar en Sal. 51:19 como ejemplos de que Dios decretó todo el acontecer del universo de antemano.En el NT va a citar la palabra boule (Strong’s 1012) traducida consejo en Hec. 2:23 y 4:28 y Heb.6:17, thelema (Strong’s 2307) que se traduce voluntad en Ef. 1:11, eudokia (Strong’s 2107) que se traduce agradar en Mat. 11:26. Casiodoro de Reina que era calvinista, no tradujo ninguna de esas palabras como decretar o decreto. Cuando usó decreto, fue para referirse a los decretos y mandamientos de Jehová o de los soberanos de la tierra o para una orden de juicio de Dios sobre los hombres. En ningún texto se usa decreto o decretar para describir el decreto absoluto de Dios desde la eternidad para que todo ocurriera de manera predeterminada. Pero en la hermenéutica calvinista hay que añadir o dar por sentado que cuando leemos que Dios ha decretado algo es que todo lo que ocurre, ha ocurrido o va a ocurrir es porque Dios lo ha decretado desde antes. Cuando leemos que Dios interviene o profetiza que va a intervenir soberanamente en algún acontecimiento es porque Dios interviene en cada acontecimiento y nada acontece fuera de su control. Cuando leemos que Dios predestinó algo tenemos que entender (según ellos), que Dios predestinó todo. Cuando leemos que Dios eligió algo a a alguien para algo tenemos que entender que todo ocurre porque Dios lo eligió para que ocurriera.

Por eso digo que los calvinistas deben de hacer como los Testigos de Jehová, traducir la Biblia de tal manera que la gramática y la semántica describan los conceptos calvinistas porque la gramática y semántica griega y hebrea no proveen para sustentar sus definiciones.

Predestinado para Cuestionarme la Predestinación - Definiciones Parte 17: ¿Cómo Berkhof construyó sus definiciones? Parte 2

En la sección anterior nos quedamos viendo como Berkhof trata de resolver el conflicto entre la presciencia y el libre albedrío. Va a introducir el decreto para tratar de resolver el conflicto.
“Aquí tenemos que hacer frente a un problema que no podemos resolver en forma completa, aunque sí, es posible aproximarnos a una solución. Dios ha decretado todas las cosas, y las ha decretado con sus causas y condiciones, para que acontezcan en el orden exacto en que tienen que acontecer; y su presciencia de las cosas futuras, y también de los eventos contingentes, descansa sobre su decreto. Esto soluciona el problema, hasta donde concierne a la presciencia de Dios.” 
Les dije que esto resuelve el problema para él. Para mí no lo resuelve pues el problema de antemano lo crean ellos al construir todo su sistema en base a que existe el futuro y el destino.  Al partir de ahí surge el problema de tener que definir como las acciones futuras de las criaturas son libres si son predeterminadas por Dios antes de que ocurran y definir como Dios no es responsable de esas acciones. Tienen el problema de explicar o por lo menos explicarme a mí, cómo Dios es solo capaz de conocer de antemano lo que Él ha predeterminado o decretó de antemano que ocurriera.
Para Berkhof y los calvinistas, el decreto es la solución a todo. Si se nos convence de que todo lo que ha ocurrido, ocurre y va a ocurrir es un solo evento, inmutable, inevitable e irreversible, y Dios creó todas las cosas, tiene que ser que las decretó para que ocurrieran así. Para apoyar el argumento, se define la soberanía de Dios como absoluta, pero queda prohibido pensar que Dios es arbitrario, caprichoso o cruel o indiferente, pues por toda la Escritura vemos a Dios revelándose como un Dios de amor, sabio, justo, de gracia, etc., así que si Dios creó unos seres con voluntad y por lo tanto libres y algunos “escogen” desobedecer, pero Dios los creó para que desobedecieran o se perdieran o para condenarlos, tenemos que aceptar que Dios decretó eso por amor, en justicia, como parte de su gracia y para su gloria. Si no lo aceptas es porque no entiendes los misterios de Dios, o la voluntad oculta de Dios, o no crees que Dios está en control.
Claro, si a criaturas caídas como yo, se nos ocurre que eso es fatalismo, o deísmo o panteísmo y vemos similitudes entre ese Dios en control y algunas deidades paganas, es porque no entendemos, o somos rebeldes. Bueno, la Biblia dice que Dios creó vasos de ira y vasos de misericordia y por eso yo me considero predestinado para cuestionarme la predestinación, Dios me hizo así y no puedo esquivar mi destino. Bueno, dejemos la ironía y el sarcasmo y volvamos a Berkhof.
Vimos en ese párrafo anterior, que el decreto soluciona el problema del conflicto entre la presciencia y el libre albedrío.  Pero para Dios decretar hay que definir que Dios es soberano y todavía él no ha tocado ese tema. Pero encontré que ya había dado por sentado en el capítulo 1 parte D sobre la existencia de Dios, cuando está dando pruebas racionales, que Dios es soberano absoluto, pero dejando establecido que nada queda fuera de su control.
“La Biblia presupone la existencia de Dios desde su primera declaración: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra". No sólo describe a Dios como el Creador de todas las cosas, sino también como el Sustentador de todas sus criaturas, y como el Gobernante de los destinos de individuos y naciones. La Biblia testifica que Dios hace todas las cosas según el consejo de su voluntad, y revela la realización gradual de su gran propósito de redención.
Aquí tenemos un ejemplo de como la teología calvinista, manipula la interpretación de los textos. Gen. 1.1 dice que Dios creó los cielos y la tierra en el principio. No dice ni que creó a las criaturas, ya sean animales o seres espirituales, incluyendo al hombre, no dice que creó todas las cosas, no dice que él las sustenta, no dice que es el Gobernante, y mucho menos que gobierna los destinos de individuos y naciones. Es más, en todo el relato del Edén, no dice nada de eso. Sí es cierto que la Biblia va a ir revelando cómo Dios sustenta y cuida la creación, (providencia) y nos va a ir revelando como Él gobierna su creación, pero ya sea que gobierne controlando cada evento o interviniendo cuando quiere y para lo que quiere, no es hermenéutica saludable importar en Gen. 1:1 todo lo que vamos a descubrir en el resto de la Biblia.
Por ejemplo, decir que todo fue creado en el verso 1, es un disparate, pues varias cosas fueron creadas sucesivamente hasta el día 6. En el resto de la Biblia vamos a ver milagros de creación que no fueron creados en Gen. 1:1. Por lo tanto no todo fue creado en el principio. Como dije en la parte 1, las acciones de los seres no fueron creadas en el principio. Lo que había antes del principio era la información de todo lo posible (y por extensión lo imposible) en la mente de Dios. Los calvinistas dan por sentado sus premisas y nos van a llevar a interpretar toda la Biblia para que creamos que cada texto sostiene o prueba sus premisas.
Sí la Biblia nos va a enseñar que Dios gobierna. Pero; ¿nos enseña que gobierna maniática y compulsivamente los destinos de los hombre y naciones, o, nos enseña que Dios interviene con individuos y naciones según su propósito y ese propósito no es salvar o condenar un individuo o una nación de antemano?
Sí la Biblia nos va a enseñar que Dios sustenta todas las cosas, pero ¿las sustenta estando activo en cada proceso metabólico de cada célula de cada ser viviente o las sustenta proveyendo las condiciones para que un universo entrópico no colapse por causa de la Caída?
Es nuestra responsabilidad examinar cada texto que habla sobre cada uno de esos temas a ver si nos sugieren o sustentan que Dios está activamente haciendo que cada hoja de cada árbol se esté moviendo u ordenando a cada célula que se divida o no, o está soberanamente permitiendo que se torture a un niño en un ritual satánico para beber su sangre cargada de adrenalina y todo para su gloria. Pero vemos que el método calvinista es que el concepto construido se dé por sentado en el texto, como si el autor del texto o la inspiración del Espíritu Santo es llevarnos a utilizar las definiciones de soberanía, presciencia, decreto, predestinación, etc., como los calvinistas nos las han dado.
La Biblia testifica que Dios hace todas las cosas según el consejo de su voluntad, y revela la realización gradual de su gran propósito de redención.
No solo Berkhof quiere que veamos eso en Gen. 1:1, sino que nos quiere convencer de que así es citando Ef. 1:11. Según los calvinistas ése texto prueba que todo lo que ocurre es porque Dios lo hace. No se les ocurre que “todas las cosas” se refiere a las cosas que hace para nosotros los salvos y que las predestinó para que ocurrieran en Cristo para los que creen. Voy a repasar de la parte 14 de la serie, el análisis de Ef. Cap. 1.   
Ef. 1:11, "En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad," es el ejemplo clásico de un texto que habla de algo que Dios predestinó de acuerdo con su voluntad, pero que los que necesitan de la predestinación quieren que lo leamos como que Dios nos predestinó para salvarnos al igual que predestinó todo lo que ocurre. Suponiendo que todo lo que ocurre Dios lo decretó para que ocurriera desde la eternidad, ese texto lo que dice es que en Cristo tuvimos una herencia, y eso no es extraño pues en Rom. 8:17 dice que somos coherederos con Cristo y en Apo. 21:7 dice que al que venciere; heredará todas las cosas. Predestinados (prooridzo), conforme al propósito. No arbitrariamente sino dentro de un plan. Pero ¿para qué somos predestinados? Según el contexto del capítulo no es para ser salvados sino para recibir o participar de algo y en Cristo.
3- "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,"
4- "según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,"
5- "en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,"
6- "para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,"
7- "en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,"
8- "que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,"
9- "dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo,"
10- "de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra."
11- "En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad,"
12- "a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo."        
13- "En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,"
14- "que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria." EFESIOS 1:3-14
Cuando examinamos el pasaje, vemos una lista de cosas que Dios hizo para nosotros y en 12 versículos, 11 veces (rojo), dice que la causa es Cristo. Si no fuera Cristo la causa o la condición o el medio, Pablo se refirió a El como una muletilla pentecostal que te meten un aleluya tres veces en cada oración. Si no hubiera mencionado a Cristo yo pudiera entender la propuesta calvinista que Dios nos escogió para salvarnos primero y por causa de esa elección nos añade todas las cosas mencionadas.
Cuatro cosas ocurren desde antes (azul), y son “para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él”, “para ser adoptados hijos suyos y para alabanza de su gloria”, “para darnos a conocer el misterio de su voluntad y reunir todas las cosas en Cristo” y otra vez “para alabanza de su gloria”
¿Cuántas veces dice en 12 versículos que nos escogió para salvarnos? Cero. Cuando dice que nos escogió en Él, pudo haber dicho para Él pero al decir en Él, Cristo está incluido en la elección. Sin Él no hay elección. Y no dice que nos escogió en Él para salvarnos sino para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él.
Cuando dice que fuimos predestinados, no solo no dice que fue para salvarnos, sino que tampoco dice que fue para hacernos hijos. Dice que es para ser adoptados. ¿Saben que la adopción no ha ocurrido? "y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, = la redención de nuestro cuerpo."  ROMANOS 8: 23 Si algo predestinado no ha ocurrido desde la fundación del mundo, ¿será posible que la salvación tampoco haya ocurrido desde antes de la fundación del mundo? O sea, que si algo predestinado desde antes de la fundación del mundo como la adopción todavía no ha ocurrido, es posible que la salvación en Cristo predestinada desde antes de la fundación del mundo tampoco hubiera ocurrido antes de la fundación del mundo y ocurre para cada persona cuando se convierte después de la fundación del mundo. (nadie mal interprete que estoy diciendo que tu salvación no ha ocurrido. Digo que no ocurrió antes de la fundación al igual que la adopción).
Cuando dice que se propuso en si mismo “dar a conocer el misterio de su voluntad” el misterio es “reunir todas las cosas en Cristo” ¿Significa eso que hasta los perdidos y el infierno serán reunidos en Cristo? No. Sabemos que aquí dice las que están en los cielos y las que están sobre la tierra “en la dispensación del cumplimiento de los tiempos”. Al final el diablo y sus huestes están bajo la tierra en el milenio y en el lago de fuego y azufre después del milenio. ¿Significa a los salvos? No. Todas las cosas que no serán condenadas.
Cuando dice por segunda vez “habiendo sido predestinados”, fuimos predestinados no para salvarnos sino para “que seamos para alabanza de su gloria” pero añade “los que primeramente esperábamos en Cristo”. ¿Por qué no dijo que fuimos predestinados para esperar en Cristo? Porque no era la intención de Pablo educarnos en creer que estábamos destinados para salvarnos. La intención de Pablo es detallarnos todas las cosas que Dios dispuso en su plan para bendecir a los que están en Cristo, no cómo Dios nos destinó para estar en Cristo.  Para colmo recuerda como llegaron a Cristo; “habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído.” No llegaron porque Dios los puso a oír ni porque Dios los puso a creer. Eso no es lo que sugiere el texto. El tema del pasaje es cómo Dios nos bendijo con toda bendición espiritual en Cristo a los que primeramente esperábamos en Cristo.
Entonces ¿cómo interpretamos “que hace todas las cosas según el designio de su voluntad”? Los que necesitan la predestinación quieren que lo interpretemos como que Dios hace que todo ocurra y que ése es el decreto de Dios. Cuando dice aquí todas las cosas, se refiere a “toda bendición espiritual” del verso 3 que son las que va a detallar, son las cosas que va a reunir en Cristo, (verso 10) y son las cosas que Él va a hacer en nosotros que son para que seamos para alabanza de su gloria. El pasaje no contempla que los perdidos, los seres caídos y la maldad del mundo van a ser reunidas en Cristo o que de alguna manera contribuyen a que seamos para alabanza de su gloria. Pero los calvinistas quieren que veamos en el verso 11 que Dios hace que todo lo que ocurre es porque Él hace que ocurra. Quieren probarnos que ese decreto eterno mediante el cual Dios controla todo lo que ocurre está descrito en ese verso 11.
Tres cosas son para alabanza de su gloria en este pasaje: haber sido adoptados y aceptados en Cristo (verso 6 y 7), que los que primeramente esperaban en Cristo fueron predestinados para que tuvieran herencia (verso 11 y 12) y que fuéramos sellados con el ES como arras de nuestra herencia, (versos13-14). El pasaje no provee para que todas las cosas malas y negativas que hay y acontecen en el universo sean incluidas entre las cosas que son para alabanza de su gloria.
Y si extendemos el contexto hasta el verso 22 que dice “y sometió todas las cosas bajo sus pies”, menos incluye todo el acontecer del universo bueno y malo. Dice “y lo dio  por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia.” Cristo no puede ser cabeza de las cosas malas en el universo, así como es cabeza de la iglesia.  El que tenga autoridad sobre los seres espirituales malos como dice en el 21, no significa que controla o dirige sus acciones. Cuando dice “todas las cosas” se sigue refiriendo a las bendiciones mencionadas en el verso 3. Así que podemos descartar que el cap. 1 de Efesios se refiera al decreto absoluto de Dios. Dios no está haciendo que todo ocurra en el universo.  Los que necesitan la predestinación no saben qué hacer con los siguientes textos.
"Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra."  MATEO 6 :10
"Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos."  1 CORINTIOS 15: 28
"Todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas."  HEBREOS 2: 8
Estos tres textos junto con el verso 22, no solo impiden que veamos el decreto eterno en el verso 11 sino que también impiden que veamos la soberanía de Dios como que está controlando todo lo que ocurre en el universo como si fuera un panteísmo.
En resumen, la definición de Calvino Llamamos predestinación al eterno decreto de Dios, no puede ser sostenida ni por Ef. 1:11 ni por el pasaje desde el 3 hasta el 23. El pasaje solo provee para decir que Dios predestinó varias cosas en Cristo para ser manifestadas en los salvos y “todas esas cosas” Él las hace según el designio de su voluntad en los que están en Cristo. No provee para decir que predestinó a nadie para que estuviera en Cristo. El que está en Cristo está predestinado para ser adoptado, para recibir la herencia, para ser santos y sin mancha, para alabanza de su gloria, etc.

Así que Berkhof en éste pasaje citado en el principio, utiliza el mismo truco de los calvinistas de sacar de contexto un pasaje para convencernos de que Dios decretó todo para que ocurriera de antemano y que nada ocurre fuera de su control.

domingo, 22 de septiembre de 2019

Predestinado para Cuestionarme la Predestinación - Definiciones Parte 16: Final de Calvino (Comienzo de teología de Berkhof)

Voy a concluir por ahora los comentarios sobre Calvino para analizar brevemente la teología de Berkhof, una de las teologías sistemáticas más utilizadas. Luego definiré o expondré los estudios sobre la soberanía, elección y gracia, para volver a los cinco puntos de Calvino o del calvinismo.

Luego, en resumen, la doctrina de Calvino sobre la predestinación se basa -o al menos pretende basarse- no sobre la especulación acerca de la omnipotencia y la presciencia de Dios, sino sobre el testimonio de las Escrituras. La predestinación como conclusión lógica que se deduce de lo que la razón pretende conocer de la naturaleza de Dios es algo que Calvino rechaza como un caso más en que el orgullo humano pretende sobrepasar los límites de nuestra naturaleza. La predestinación escrituraria es doble -es decir, hay predestinación para la elección, así como para la reprobación- y no depende del conocimiento anterior que Dios tiene de las acciones humanas futuras. Aunque esto es un gran misterio, tal doble predestinación no disminuye la justicia y el amor de Dios. En cuanto a la teología cristiana, la doctrina de la predestinación cumple en ella una función doble, pues es a la vez una afirmación absoluta de la salvación mediante la sola gracia de Dios y la base de la eclesiología.” Hemos venido viendo esta expresión de que la predestinación de Calvino no se desprende de especulaciones sobre la omnipotencia de Dios o su presciencia, desde el principio y de que se basa en las Escrituras. Este fue el esfuerzo de Calvino en obviar las contradicciones que surgen de las conclusiones de los anteriores. Para esto Calvino concibe una soberanía más absoluta y en vez de una predestinación condicionada solo para los salvos, concibe una doble; tanto para los salvos como para los réprobos y una predestinación total para todo lo que acontece. De ahí que el decreto y por lo tanto la elección preceden a la creación y vienen a ser el origen o la causa de la salvación. Ante esta inevitable contradicción, hay que ir a la Escritura a buscar textos que la apoyen pues la mayoría de los textos sobre la salvación, como ya vimos en secciones anteriores, describen los mecanismos de la salvación dependiendo de la fe del hombre en el sacrificio y resurrección de Jesucristo. Por lo tanto, hay que imponer en todos los textos las definiciones que Calvino establece para poder “ver” la predestinación de Calvino en ésos textos. Por eso vemos que la mayoría de los creyentes a través de la historia no “ven” la predestinación al leer la Biblia y solo la “ven” cuando un calvinista se las hace “ver”. En otras palabras, solo cuando se da por sentado lo que el sistema define como soberanía, elección, predestinación decreto, futuro, destino etc., es que las Escrituras sostienen el calvinismo. O sea, cuando dice “el testimonio de las Escrituras”        es el testimonio de las Escrituras interpretadas con las definiciones dadas por los calvinistas e impuestas sobre los textos, no las definiciones construidas desde los textos.

La segunda oración dice: “La predestinación como conclusión lógica que se deduce de lo que la razón pretende conocer de la naturaleza de Dios es algo que Calvino rechaza como un caso más en que el orgullo humano pretende sobrepasar los límites de nuestra naturaleza.”  Esto es un juego de premisas. Parte de la premisa que la predestinación es una conclusión lógica. Es solo una conclusión lógica si aceptas de antemano que el futuro existe porque aceptas de antemano el destino como explicación de la realidad o al revés. Si partes de eso y después aceptas que Dios creó todas las cosas, pues es lógico que Dios creó el destino y por lo tanto el futuro, y es lógico que si lo hizo así es porque puede y porque quiere pues es soberano absoluto. El problema con ésa lógica es que tu mente racional genera unos por qué y para qué que te llevan a cuestionar la sabiduría y el amor de ese soberano absoluto. Para economizarte el conflicto, es que te añaden que eso es “el orgullo humano que pretende sobrepasar los límites de nuestra naturaleza.” Se da por sentado que la naturaleza humana tiene límites por los cuáles le es imposible deducir la naturaleza Dios. Ir mas allá de los limites es “pretensión”. Lo que no te dicen es que tú no eres capaz tampoco de conocer cuáles son esos límites. Por lo tanto, solo el sistema calvinista te ofrece la única forma de saber esos límites, de entender la naturaleza de Dios y solo ese sistema te puede llevar a entender las Escrituras correctamente. Solo estudiando las Escrituras como el sistema calvinista dice con las definiciones construidas por el sistema, es que se puede entender la predestinación absoluta.

“La predestinación escrituraria es doble -es decir, hay predestinación para la elección, así como para la reprobación- y no depende del conocimiento anterior que Dios tiene de las acciones humanas futuras.”. Según el calvinismo, cuando leas la Biblia, inevitablemente vas a encontrar la predestinación doble y vas a ver que no depende del preconocimiento de las acciones de los hombres pues ya te definieron que eso sería recompensar al hombre o castigarlo de acuerdo a sus acciones y como ya te definieron que todo suceso tiene que depender de que Dios lo haya decretado y predestinado totalmente independiente de la creación, por eso te dicen que no puede depender del preconocimiento como lo utilizaron los que propusieron la predestinación antes o aparte de Calvino. El problema con ese postulado expresado en esa oración es que como hemos venido viendo, no solo no hay texto que hable de predestinación doble, sino que no hay texto que hable de la predestinación de nadie para que se salve o se pierda.

“Aunque esto es un gran misterio, tal doble predestinación no disminuye la justicia y el amor de Dios.” Se aclara que si tú pretendes sobrepasar los límites que te impiden conocer la naturaleza de Dios y se te ocurre que la predestinación doble es injusta, acepta que eso no contradice la justicia y el amor de Dios y eso es un misterio.           Cuando algo no te cuadre del sistema calvinista es importante que aceptes que hay misterios, cosas no reveladas, voluntad oculta de Dios y cosas inescrutable e incomprensibles de Dios.

“En cuanto a la teología cristiana, la doctrina de la predestinación cumple en ella una función doble, pues es a la vez una afirmación absoluta de la salvación mediante la sola gracia de Dios y la base de la eclesiología.” Ya habíamos visto que Calvino va a utilizar la doctrina de la predestinación para afirmar que la salvación depende de la gracia y que la fe en Jesucristo y su expiación son solo accesorios utilizados por Dios en implementar la salvación.

Vamos a examinar la teología de Berkhof. Berkhof escribe su teología sistemática en los ‘40s y es muy estudiada por los calvinistas. Comienza con la Existencia de Dios, Nuestro conocimiento de Dios, Relación entre el Ser de Dios y los Atributos de Dios, Los Nombres de Dios y luego Los Atributos de Dios.  Aquí vemos que concluye que la mejor manera de conocer los atributos de Dios es ver en las Escrituras cuáles y como Dios los revela.

El único camino adecuado para obtener perfectamente un conocimiento fidedigno de los atributos divinos es el estudio de la revelación de Dios mismo en la Escritura. Cierto es que podemos adquirir algún conocimiento de la grandeza y poder, la sabiduría, y bondad de Dios, por medio del estudio de la naturaleza; pero aun para alcanzar un adecuado concepto de estos atributos será necesario que volvamos a la Palabra de Dios. En la teología de la revelación procuramos aprender de la Palabra de Dios cuales son los atributos del Ser divino. En esto estamos 100% de acuerdo. En lo que no estamos de acuerdo es cuando se construyen conceptos sin la Palabra y luego los usamos para interpretar la Palabra.

Luego continúa con las clasificaciones de los atributos, y en los llamados atributos comunicables están los atributos intelectuales y es aquí cuando describe la omnisciencia que vemos la predisposición a introducir conceptos que no salen de la Escritura. Conoce todas las cosas tal como están aconteciendo, conoce el pasado, el presente y el futuro, y las conoce a todas en sus verdaderas relaciones.” Aquí vemos la primera predisposición aceptada y no fundamentada en la Escritura y es que existe el futuro. Si van a la Parte 1 allí expliqué por qué no tenemos que aceptar o concebir que hay un futuro posible, sino futuros. Dios no es capaz de conocer un único futuro que el determinó que ocurriera, Dios es capaz de conocer a la vez todos los posibles futuros y los imposibles también porque ésa es precisamente la definición de omnisciencia. Luego pasa a explicar la presciencia y los problemas que surgen según la definamos o definamos la libertad del hombre.

“Hay un asunto, sin embargo, que demanda discusión especial. Es el que se refiere al conocimiento anticipado (presciencia) que Dios tiene de las libres acciones de los hombres, y por consiguiente de los eventos condicionales. Podemos entender cómo Dios ejercita su presciencia en donde las cosas acontecen de necesidad; pero encontramos difícil concebir esa presciencia acerca de las acciones que el hombre origina libremente. Esta dificultad hace que algunos nieguen la presciencia de las libres acciones y que otros nieguen la libertad humana. Es del todo evidente que la Escritura enseña la presencia divina de los eventos contingentes: 1 Samuel 23: 10 13; II Reyes 13: 19; Salmo 81: 14 y 15; Isaías 42:9; 48: 18; Jeremías 2:2 y 3; 38; 17 20; Ezequiel 3:6; Mateo 11: 21; además no nos deja ninguna duda con respecto a la libertad del hombre. Verdaderamente, no permite negar ninguno de los términos del problema. Aquí tenemos que hacer frente a un problema que no podemos resolver en forma completa, aunque sí, es posible aproximamos a una solución.

Aquí comienza reconociendo que hay un problema entre la presciencia y el libre albedrío. Dice que no hay conflicto en entender que Dios conozca de antemano las cosas que acontecen por necesidad, me imagino que habla de las leyes que rigen el mundo material como expliqué en la parte 1. Dios sabe que una fruta que se desprende de un árbol va a caer hacia el suelo. Pero dice o reconoce que vamos a encontrar difícil entender cómo Dios puede preconocer las acciones que el hombre va a cometer libremente. Pues el conflicto es para los que creen en un destino y en un futuro. Es conflictivo pues ya definen que las acciones que llaman libres fueron ordenadas por Dios y los que no necesitamos la predestinación vamos a decir que, si son ordenadas, decretadas y preordenadas, no es libertad y Dios es responsable de tales acciones ya sea que las efectúe o que las permita. O sea, el conflicto lo crea, en este caso, Berkhof, al comenzar definiendo como libres las acciones de un ser cuyas acciones ya fueron determinadas desde antes de la creación por Dios. Si Berkhof comienza diciendo que Dios ordenó las acciones que los hombres iban a cometer y los creó después para que las hicieran y por lo tanto no son acciones libres sino robóticas, bingo. No hay dificultad alguna.

Cuando dice que esta dificultad hace que algunos nieguen la presciencia de las libres acciones y que otros nieguen la libertad humana, se refiere a las distintas posiciones que presenté en la parte 2 en donde vimos que entre los judíos hubo quienes negaron la soberanía de Dios para salvar el libre albedrío y en el otro grupo están todos los proponentes de la predestinación en donde redefinen la libertad, voluntad, obediencia, responsabilidad de forma que acomode a sus respectivos sistemas de predestinación. Berkhof aquí dice que hay libertad en el hombre pero como veremos hay que redefinirla. Es del todo evidente que la Escritura enseña la presencia divina de los eventos contingentes: 1 Samuel 23: 10 13; II Reyes 13: 19; Salmo 81: 14 y 15; Isaías 42:9; 48: 18; Jeremías 2:2 y 3; 38; 17 20; Ezequiel 3:6; Mateo 11: 21; además no nos deja ninguna duda con respecto a la libertad del hombre.     Eventos contingentes son cosas que iban o podían pasar pero que no pasaron. Pero usa la palabra presencia. Llevándonos a aceptar que Dios está en el acontecimiento, ya sea ejecutándolo o permitiéndolo. Y da unos ejemplos. Veamos. "Y dijo David: Jehová Dios de Israel, tu siervo tiene entendido que Saúl trata de venir contra Keila, a destruir la ciudad por causa mía. ¿Me entregarán los vecinos de Keila en sus manos? ¿Descenderá Saúl, como ha oído tu siervo? Jehová Dios de Israel, te ruego que lo declares a tu siervo. Y Jehová dijo: Sí, descenderá. Dijo luego David: ¿Me entregarán los vecinos de Keila a mí y a mis hombres en manos de Saúl? Y Jehová respondió: Os entregarán."            1 SAMUEL 23 :10- 12

"Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria."       2 REYES 13 : 19

"En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios. Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, Y el tiempo de ellos sería para siempre."
SALMOS 81 :14- 15

"He aquí se cumplieron las cosas primeras, y yo anuncio cosas nuevas; antes que salgan a luz, yo os las haré notorias."
ISAÍAS 42: 9

"¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar."
ISAÍAS 48: 18

"Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada. Santo era Israel a Jehová, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoraban eran culpables; mal venía sobre ellos, dice Jehová."  JEREMÍAS 2 :2- 3

"No a muchos pueblos de habla profunda ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas; y si a ellos te enviara, ellos te oyeran."  EZEQUIEL 3: 6 

"¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza."  MATEO 11: 21

Estos textos los pone como ejemplos de la presencia divina pero no veo en ninguno, salvo Salmo 81:14-15, en ninguno veo que diga que Dios estaba presente ejecutando la acción. Demuestran presciencia de lo que pudo haber pasado pero lo que pudo haber pasado dependía de algo distinto que tuvo que haber ocurrido, no de que Dios determinó de antemano ni lo uno ni lo otro. Y en el caso de David, es prueba de que porque Dios diga que algo va a pasar no significa que va a pasar. Así que ninguno prueba el decreto por el cual Dios determinó de antemano todo lo que iba a ocurrir.

Luego al final de los textos añade:         además no nos deja ninguna duda con respecto a la libertad del hombre.” como haciéndonos creer que sí, que creen en la libertad del hombre cuando más adelante tiene que redefinir esa libertad pues como he dicho; el libre albedrío es un estorbo para la soberanía absoluta que ellos presentan. Pero el problema no se resuelve. Verdaderamente, no permite negar ninguno de los términos del problema. Aquí tenemos que hacer frente a un problema que no podemos resolver en forma completa, aunque sí, es posible aproximarnos a una solución. La tensión entre presciencia y las libres acciones de los hombres son un problema difícil, para ellos. Es un problema por lo que ya expliqué anteriormente; insisten en hablar de acciones libres cuando de antemano creen que son decretadas por Dios. Veamos como lo intenta resolver Berkhof.

Dios ha decretado todas las cosas, y las ha decretado con sus causas y condiciones, para que acontezcan en el orden exacto en que tienen que acontecer; y su presciencia de las cosas futuras, y también de los eventos contingentes, descansa sobre su decreto. Esto soluciona el problema, hasta donde concierne a la presciencia de Dios.”  Recuerden, el conflicto es, “si Dios sabía lo que iba a pasar; ¿Por qué no lo impidió o por qué lo permitió?” Esto surge de la premisa del destino y del futuro como seguros. Si algo es seguro, inevitable e irreversible y Dios es el creador pues Dios es responsable. Pero eso hace a Dios responsable del mal y Dios no puede ser responsable del mal. Hay que absolverlo. Entonces como lo vimos en Calvino y ahora en Berkhof Dios es soberano absoluto y hace lo que le place con sus criaturas y por eso se concibe que decretó todo de antemano y como es justo, todo lo que decretó es justo aunque a nosotros las criaturas caídas nos parezca misterioso, inescrutable, inexplicable, etc. Y como concluye aquí, la presciencia de Dios descansa sobre su decreto. Dios preconoce porque decretó. Por lo tanto lo que yo propongo, que mi Dios no solo es capaz de conocer un solo futuro que el predestinó para que ocurriera sino que es capaz de conocer todos los posibles futuros sin haber creado ninguno en particular, mi proposición no resuelve el problema creado por encajonar a Dios o limitar a Dios para que cuadre con una supuesta realidad llamada el futuro o el destino. Hasta aquí Berkhof resolvió la presciencia, para él.  Para mí no pues yo no acepto un Dios que solo puede conocer lo que él ha determinado que va a acontecer. Juey saca’o. Eso es un Dios bien limitado.  En la siguiente sección veremos otros problemas que surgen y como Berkhof no los resuelve.       

Predestinado para Cuestionarme la Predestinación - Definiciones Parte 15: ¿Cómo Calvino construyó sus definiciones? Parte 6

En la sección pasada nos quedamos en el siguiente párrafo sobre Calvino y le di algunos ejemplos de cómo La Biblia define elección diferente a como Calvino nos hace el favor de definirla para nosotros. “Los electos, por otra parte, pueden tener la seguridad de su salvación. Esto no quiere decir que uno ha de confiar en su propia fe, y de pretender que esa fe le asegura la salvación. Lo que quiere decir es que quien tiene verdadera fe dirige su mirada a las Escrituras, y a Cristo en ellas, y en él encuentra la seguridad de la salvación.”

Es interesante que se use la frase seguridad de salvación.  Una de las luchas más grande contra Roma va a ser definir la salvación distinta a como la Iglesia Católica la definía. La Iglesia Católica era la dispensadora de la salvación y se proclamaba como la única autorizada a absolver pecados. De esa manera controlaban todo. Por lo tanto, los reformadores tienen que convencer a la población de que la fuente de la salvación no procede ni descansa en Roma. De entre varias cosas importantes que logra la Reforma es devolver la autoridad a la Escritura y no a la iglesia ni al Papa. Pero para mí el error o la deficiencia de la Reforma consistió en que no comenzaron a construir su teología desde la Escritura sino que producto de su educación , utilizaron las influencias de los teólogos como Agustín, la racionalización de Tomás de Aquino, la influencia aristotélica que permeó toda la filosofía medieval, la creación de una semántica que permitiera interpretar la Escritura de una forma que acomodara a esa semántica y algunos proponen que no se tomaron la molestia de depurar su teología de toda influencia gnóstica.

Otra cosa interesante es que nadie trae a la discusión el hecho de que la Iglesia Ortodoxa Oriental rechazó el calvinismo en la Confesiones de Dositheous en 1672. La Iglesia Ortodoxa fundamenta su teología en los padres de la iglesia y en los concilios ecuménicos anteriores a la Reforma los cuales nunca plantearon el conflicto entre la soberanía de Dios y la voluntad humana, como lo plantearon Agustín y los reformadores. Varios académicos también atribuyen esta diferencia a que la Iglesia Ortodoxa siguió utilizando las Escrituras en griego y como cualquiera que entiende cómo opera la gramática griega, el griego utilizado por los autores del NT no describe las dinámicas y las acciones de Dios como nos las definen los que necesitan la predestinación.

Continuando con el uso de la frase “seguridad de salvación”, vemos que después de definirnos que depende de la soberana elección de Dios, nos predisponen a creer que al ir a las Escrituras vamos a encontrar cómo nuestra fe es irrelevante a nuestra salvación y que Cristo es solo el accesorio utilizado por Dios para implementar su decreto eterno en sus elegidos. Pero según ellos, no debes ver que la seguridad de salvación está en el decreto sino en Cristo.

En la sección anterior vimos que no hay texto que diga que Dios eligió a nadie para salvarlo y luego mandó a Cristo a certificarlo. Dios eligió en Cristo a los que creen para salvarlos. El calvinismo como venimos viendo desde Agustín, crea su hermenéutica a base de sus conclusiones y luego utilizan esa hermenéutica para imponer, interpretar e importar en el texto las definiciones del sistema teológico. Cuando vemos texto por texto en su contexto, vemos que no proveen para concluir que los escritores tenían la intención de que viéramos la soberanía, la gracia, la elección, la fe, la salvación, la predestinación, etc., como nos las define el calvinismo.

Continuamos; “Es por esto que quienes tratan de penetrar los consejos divinos sin las Escrituras se pierden en un abismo de desesperación, mientras que quienes se acercan a ellas con verdadera fe encuentran consuelo y seguridad en la doctrina de la elección.” A esto le dicen en inglés “predicting programing”. Te están diciendo correctamente que tienes que ir a la Escritura, pero no te instan a descubrir los consejos divinos en las Escrituras. No hace falta pues los consejos divinos ya están definidos en la teología dada por los reformadores. Cuando dice “se acercan a ella con verdadera fe” la verdadera fe es la que ya te han definido aceptando de antemano el eterno decreto de Dios para salvarte. Entonces lo que te dije anteriormente: la seguridad de salvación no está en Cristo sino en la elección. Cuando te habla de los “que se pierden en un abismo de desesperación”; ¿quiénes son? No son los réprobos o elegidos para perdición los que buscan los consejos divinos, pues ya te definieron que están tan depravados que ni les interesa salvarse. Tienen que ser los elegidos para salvación que son a quienes Dios les puso el deseo de salvarse, que si intentan buscar los consejos divinos fuera de la teología calvinista se van a “perder en un abismo de desesperación”, o sea, tú y yo si intentamos entender la salvación fuera del modelo calvinista.

La experiencia de millones de cristianos a través de la historia no ha sido que se convierten leyendo la Biblia o escuchando el evangelio fuera de la teología calvinista y por eso “viven en un abismo de desesperación” hasta que alguien les explica el modelo calvinista. El problema de inseguridad de salvación en un creyente no se debe a un déficit de calvinismo en su formación cristiana. Se debe a mal discipulado, a una forma inadecuada de bregar con su carne, a manipulación de líderes y sectas que buscan controlar y a una relación defectuosa con su salvador. Pero la mayoría de los cristianos que han tenido una experiencia de conversión no tienen necesidad de seguridad de salvación porque su relación es su seguridad. Cristo vino a su vida y el conocerlo y obedecerle dirige y mantiene su andar con Dios en una relación de amor que los lleva a entregar sus vidas en el martirio sin nunca haber sido expuestos a la teología calvinista. No estoy diciendo que los calvinistas no disfrutan de una relación fructífera con el Señor, lo que estoy diciendo es que el calvinismo es irrelevante para tener una relación más profunda o fructífera con el Señor, que es la oferta que te hacen.

Es cierto que miles de creyentes padecen del miedo a perderse o perder su salvación. Pero la solución no es la predestinación absoluta de Calvino o las propuestas de salvo siempre salvo. Ambas presentan el riesgo de tener una hermenéutica defectuosa y de depositar la seguridad de salvación en lo que no es, aparte de que la oferta que se le hace al mundo del evangelio es engañosa en el caso del calvinismo y centrada en el interés del individuo en el caso de SSS. Sobre tener una hermenéutica defectuosa, es lo que estamos viendo desde el principio de la serie. Sobre el depositar la seguridad de la salvación en lo que no es, me refiero en el caso del calvinismo, a que la seguridad se deposita en un concepto erróneo de la soberanía, la elección, la gracia, la fe, la salvación, etc., y no en creer en lo que la Biblia nos dice de Cristo como único y suficiente método de salvarse. SSS va a fundamentar la seguridad de la salvación en una garantía de no perderse en vez de fundamentarla en la eficacia e inmutabilidad de lo que Cristo hizo con su muerte y resurrección. SSS propone una garantía de salvación que ni Adán tuvo. Si Cristo vino a resolver los efectos de la muerte de Adán, en la relación de Adán con Dios no estaba incluida la seguridad de salvación o dicho de otra forma, la seguridad de la permanencia de la relación perfecta que tenía Adán con Dios. En Cristo somos restituidos a la misma libertad que tuvo Adán antes de caer y esa libertad no incluía el no desobedecer a Dios. Claro, si aceptamos la teología calvinista que nos dice que Dios decretó desde la eternidad hacer al hombre libre, pero decretó hacerlo caer y eso es perfectamente lógico y racional y sobre todo bíblico, pues mi argumento no procede.

Cuando digo que se le hace una oferta al mundo engañosa , en el caso del calvinismo, se le ofrece al mundo la salvación en Cristo sin decirle (ni en letras chiquitas), “que muchos son los llamados y pocos los escogidos”, texto favorito de los calvinistas, sin decirle que Cristo no murió por todos, y sin decirle que solo los elegidos desde antes de la fundación del mundo son los que van a creer y arrepentirse.

En el caso de los SSS, la oferta engañosa es que en vez de apelar a querer tener una relación con Cristo, se apela al interés personal de adquirir algo sin riesgo, sin responsabilidad y sin mantenimiento, como el que solo acepta que le regalen un carro si le incluyen el mantenimiento, la gasolina y el marbete de por vida. (y aquí reconozco que peco de usar argumentos no bíblicos que es lo que hacen los calvinistas) o para usar un ejemplo “más bíblico, que el hijo pródigo aceptara quedarse con la condición de que el padre lo encadenara para que no se volviera a fugar.

Claro, sabemos que ninguno de los dos sistemas se arriesgan a utilizar sus respectivas teologías a la hora de evangelizar, pero sí son las que utilizan con los convertidos a la hora de buscar prosélitos, perdón, a la hora de sacar de su error a todos esos cristianos que no reconocen que Dios está en control de todo y por lo tanto le están restando gloria a Dios, o a la hora de ofrecer solución a su problema de inseguridad, ofrecen su particular forma de interpretar las Escrituras como si fuera la única forma de interpretar.

Si no estás seguro de tu salvación, es porque tu relación con el Señor está incorrecta. En un matrimonio, la pareja no está buscando seguridad en la relación. La relación es la seguridad. Si es porque hay un pecado en tu vida que nos has podido tomar el dominio, recuerda que no somos deudores a la carne (Rom.8:12). Tenemos todas las herramientas en Cristo para crucificar nuestra carne. Si te han enseñado que si pecas te pierdes, eso no lo enseña la Biblia, la Biblia enseña que si pecas y no aplicas el remedio, es porque no te interesa tu relación con el Señor, pues enseña que “el pecado ya no se enseñoreará de vosotros (Rom. 6:14), enseña que si vives para la carne, no te interesa tener una relación con el Señor, pues los que viven para la carne no pueden agradar a Dios (Rom. 8:8), enseña que si no obedeces al Señor es porque no te interesa tener una relación con el Señor pues el Señor definió la relación con El como “el que me ama guardará mi palabra” (Jn. 14:23), y todo eso se resuelve si tú valorizas o te importa tener una relación con el Señor, no cambiando tu teología. Dios ha provisto para que el pecado no te separe de Él.

Para lo que Dios no ha provisto es para tú incredulidad. Sin fe es imposible agradar a Dios. Por eso las advertencias tan severas y contundentes en la carta a los Hebreos para la incredulidad. Dios solucionó en Cristo lo que el hombre no podía solucionar que era el pecado. Lo que Dios no le solucionó a nadie fue el problema de la incredulidad pues eso te toca a tí. El verbo creer aparece 248 veces en el NT y siempre es en voz activa, o sea, el hombre ejerciendo la acción de creer.

Si te han metido miedo con que vas a perder tu salvación, como yo lo hice al principio, no se pierde la salvación. Se sabe dónde está y como obtenerla. Que tú no quieres ir donde ella o salirte de donde estás, o no quieres someterte a las condiciones para obtenerla y disfrutarla, eso es tu decisión. Yo enseño que te pierdes tú, no tu salvación. Tu salvación está segura. Es eterna. Fue completada. Por eso hay textos que hablan de seguridad de salvación. En esos textos el objeto es la salvación. Hay textos que hablan de perderse, caer, extraviarse. ¿Cómo es posible que se hable de perder una salvación segura, eterna y perfecta? Porque en esos textos se pierde el individuo, no la salvación. Utilizando la definición que les mostré sobre la gracia, que no necesita ser recibida para ser gracia; la salvación no depende de que nadie se salve para ser salvación. Era salvación en la mente de Dios antes de la creación.

La salvación es como el mar alrededor de Puerto Rico; no importa en qué punto de la isla te encuentres, si caminas en línea recta vas a llegar al mar. Si te metes o no, depende de tí. Si te quedas en el mar o te sales, depende de tí no del mar. El mar siempre ha estado ahí y disponible para tí desde antes que tú nacieras y seguirá estando ahí y disponible para tí aunque tú no te metas.

La Biblia enseña que la salvación está en Cristo. Calvino enseña que está en la elección. Si está en Cristo depende de una relación tuya con El. Si está en la elección, no depende de tí, depende de la elección. Claro tú decides qué te conviene creer. Si tener una relación con Cristo no te provee suficiente seguridad y creer que Dios te eligió para creer en Cristo sí te da seguridad, pues yo no me puedo meter en eso. Lo respeto. Ahora lo que tú decidas no me obliga a mí a fundamentar mi fe en textos que no veo sobre que la elección es la que salva cuando veo todos los textos que me dicen que creer en Cristo es lo que me salva. Así que para no divagar más sobre la seguridad de salvación. Volvamos al texto sobre Calvino. “Quienes tienen verdadera fe no confían en sí mismos, sino en Cristo, y tienen así una seguridad que es al mismo tiempo humilde. Esto no destruye su pecado. Siguen siendo ovejas descarriadas. Pero su seguridad les mantiene en esa confianza de Cristo que es el único camino que lleva a la salvación.” Aquí te venden que la verdadera fe es no confiar en sí mismo. Estamos de acuerdo. Pero lo que están sugiriendo es que solo los que aceptan el modelo calvinista tienen verdadera fe pues ya definieron que cualquier otra forma de concebir la predestinación es “robarle la gloria a Dios” y “mostrar su propia rebeldía” o “sujetarle a nuestro propio entendimiento” y sugieren que esos son los humildes.  Cuando dice que esa confianza es el único camino que lleva a la salvación, es que porque fuiste elegido, Dios te lleva al camino para que te salves, no es que oíste del camino y decidiste andarlo.    

Por último, vamos a ver como Justo González resume la predestinación de Calvino. “Contra esta doctrina se pueden plantear varias objeciones. La primera es que, aunque Dios sí escoge a algunos para salvación, Dios no predestina a otros a la condenación. Calvino piensa que tal idea es pueril. La elección no tiene sentido si no hay también reprobación. Lo que es más, todos los decretos divinos son activos, y aunque es cierto que quienes perecen se condenan por su propio pecado, Dios decide activamente reprobar!os. En segundo lugar, alguien puede objetar que esta doctrina presenta un Dios injusto que condena a algunos por pecados que todavía no han cometido. Calvino responde que la medida última de la justicia es la voluntad de Dios, la cual es su propia ley, y que por tanto los decretos de Dios son justos, no importa lo que pensemos de ellos. En tercer lugar, tal parecería que Dios primero predetermina que hemos de pecar y luego nos castiga por pecar. A tal objeción no hay otra respuesta que afirmar que la voluntad de Dios es incomprensible y misteriosa, pero que sí sabemos, gracias a la revelación, que Dios es justo, que hemos pecado, y que los réprobos serán condenados por sus pecados. Cómo todo esto pueda ser cierto al mismo tiempo, nos es imposible decirlo.”

Por supuesto que se pueden plantear varias objeciones. La primera es contra la predestinación doble.  Habíamos visto anteriormente que Calvino se fue al extremo. Dios predestinó todo ¿y que´? Un soberano absoluto lo hace y nadie debe tener problema con eso. La segunda Calvino establece que por más injusto que nos pueda parecer un decreto de Dios, es justo porque sí. En la tercera, como parece que es bien difícil probar que Dios no es el autor del mal, pues se recurre a la voluntad misteriosa e incomprensible de Dios y como reconciliar que Dios crea gente para que peque para luego condenarlos, reconciliarlo con que Dios sea justo, concluye el mismo Justo; “nos es imposible decirlo”.